Los cazadores de Beneixama colaboran con el proyecto Canyet para la recuperación del buitre leonado en Alcoy

Los cazadores siguen cada día mostrando con hechos su compromiso con la protección del medioambiente y el respeto y cuidado de los animales. El último caso es la loable iniciativa del club de cazadores de Beneixama, quienes han comenzado a colaborar con el proyecto “Canyet” de reintroducción del buitre común en la zona de Alcoy.

Ante la llamada de ayuda de los agricultores locales por los inmensos daños que están provocando los conejos en sus cultivos, los cazadores han salido al campo para intentar diezmar una  población que está catalogada como plaga. Una buena acción que ahora se complementa con la donación todos los animales capturados al proyecto de conservación Canyet para que pueda servir de alimento a los buitres. El Club de caza, incluso, ha adquirido varios congeladores para mantener los conejos abatidos, que posteriormente recogen los responsables de la Fundación FAPAS, impulsores del proyecto, quienes cuentan con el apoyo incondicional del Ayuntamiento de Alcoy.

Los cazadores de Beneixama, como resaltan su presidente, Pedro Santamaría Silvestre, y su secretario, José Antonio Ibáñez Cruz, se han unido “para mostrar su apoyo a los agricultores del municipio y al desarrollo de las acciones de conservación dirigidas a la recuperación del buitre leonado”.

Todo proyecto de conservación requiere de su aceptación por parte de los diferentes sectores provinciales donde se desarrolla y, entre ellos, siempre está dispuestos a ayudar el sector cinegético, trabajando en beneficio del desarrollo de los proyectos de conservación de la biodiversidad amenazada.

El proyecto Canyet-Alcoy ya ha consolidado una población de alrededor de 80 ejemplares de buitre común en la Sierra de Mariola. Desde que en 2000 FAPAS-Alcoy emprendió esta iniciativa han nacido un total de 15 ejemplares de buitre y 28 parejas han hecho nido. Una situación no se producía desde el siglo pasado.