Los cazadores instalan rampas de salvamento para patos y prosiguen las tareas de mantenimiento de bebederos y comederos

Los acotados de la Comunidad Valenciana continúan los trabajos de mejora en beneficio de la fauna silvestre. Los cazadores destinan mucho tiempo y sus propios recursos en cuidar del monte todo el año, de ahí la campaña que ha lanzado la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana “Cuidemos lo nuestro”, que pretende englobar y poner en valor todas estas labores silenciosas pero tan importantes para el ecosistema que se llevan a cabo en nuestros cotos. 

El pasado fin de semana, miembros del Club de Cazadores de Sueca instalaron rampas de salvamento para evitar que se ahoguen las crías de pato. Estas rampas se montan en la siembra del arroz y se desmontan poco antes de la época de siega, aunque en algunas acequias han conseguido dejarlas todo el año.

Las acequias de obra pueden ser una trampa para las crías y con estas rampas se les da la opción de salir del agua. Las rampas son un diseño propio de socios del club, preocupados por una situación que se venía produciendo desde hace tiempo. Y, precisamente, desde hace ya un lustro se están montando con muy buen resultado para las aves acuáticas. En este sentido, el Club de Cazadores de Sueca quiere agradecer al Sindicato de Riegos de Sueca el permiso que dan para montarlas y la colaboración de Talleres Raúl Sancho y a Bocois Coniel por su contribución a su fabricación e instalación.

Además, el Club de Cazadores “El Águila” de Ollería ha realizado mejoras de limpieza y mantenimiento en los 47 comederos y bebederos que tienen instalados por todo el acotado. Los socios del club emplean alrededor de 14.000 litros de agua en el llenado de los bebederos y otros tantos kilos de comida para alimentar y dar de beber a la fauna silvestre.

Otro club que está contribuyendo a mejorar el hábitat mediante la correcta gestión durante el transcurso de los años es el Club de Cazadores “La Paloma” de L’Alfàs del Pi. De forma continuada recuperan terrenos para el cultivo y habilitan nuevos comederos y bebederos, que mantienen en perfectas condiciones durante todo el año. Al encontrarse el acotado en el parque natural de La Sierra Helada, el club cuida con gran mimo y dedicación todo este magnífico espacio natural, donde gracias a los cazadores alfasinos la flora y fauna es prolija y variada. Todos los sábados del año, una buena cuadrilla de miembros del club trabajan unidos por el mantenimiento óptimo del acotado.

Por otro lado, la Sociedad de Cazadores el Castillo del Castillo de Vilamalefa continúa realizando labores para el cuidado del acotado, manteniendo con agua las 20 balsas de la zona, en las que invierte 18.000 litros anuales. Este club se encarga de aportar alimento a todos los animales silvestres, repartiendo cada año 6.500 kilos de trigo, avena, garbanzos y maíz en los 12 comederos que tiene el coto. Además esta sociedad también ha creado distintos majanos para crear zonas de refugio para los conejos.